Me Too | Yo También

Este tema no necesita presentación porque ni siquiera debería tenerla.

Cuando leí el tweet (en mi caso de Amanda Palmer), no dudé un instante en escribirlo. Lo que me costó fue enviarlo.

Y no exagero cuando digo que estuve más de un minuto mirando la pantalla, el cursor sobre el botón, escuchando el corazón retumbando en el pecho con fuerza. Me daba vergüenza. Y miedo. Y muchas otras cosas que nadie debería sentir al hablar de un hecho atroz que ocurrió en sus vidas. No fue culpa mía, ni de ellas, ni de ellos, ni de nadie que haya escrito estos días #MeToo en las redes sociales. Ni de los que no lo han hecho porque no se sientes capaces.

Lo peor es que todavía espero a que el imbécil de turno deje un comentario de esos que te hierve la sangre y te da ganas de esconderte debajo de las mantas, porque lamentablemente de esos todavía hay demasiados. Y aunque sólo quedase uno, también serían demasiados.

¿Qué cuesta entender respecto a esto? ¿Qué parte de las palabras respeto, decencia y dignidad siguen todavía omitidas en esta sociedad ‘avanzada’?

Miedo, vergüenza, ansiedad y pesadillas es lo que debería tener quien perpetra esos actos, o incluso el amago de ellos. No las víctimas.

Leí un tweet hace poco que decía ‘Sabemos que Watchmen es ficción porque cuando Espectro de Seda dice que el Comediante la violó, nadie la cuestiona.’

Qué mundo más triste.

Foto de Rene Böhmer

2 comentarios en “Me Too | Yo También”

  1. Me partes el alma y por eso te quiero tanto. Porque pese a todo generas fuerza, atracción y ganas de seguirte e imitarte. No lo dudes nunca. Porque elegiste ser fuerte. Porque seguiste hacia delante. Porque con tus cicatrices eres fantástica aunque me duela pensar que alguien te hizo daño. Porque el primer paso ya es herir. Desde el primer microsegundo en que se le pasa a un hombre eso por la cabeza ya es herir…
    Pero ya lo sabes:. El futuro es femenino y feminista y demostrar que no son casos aislados es el primer paso.
    Yo también soy de las del #metoo, de las que una vez entonamos el “mea culpa” (encima), de las que hizo algo o se dejó hacer “por miedo a herirlo”… Algún día esto dejará de ser una realidad. Estoy plenamente convencida, porque si no… ¿para qué estamos aquí?
    Ya te lo dije y te lo repito. Te quiero

    1. Yo también te quiero :)
      Y ya lo sabes, pero te lo repito: mil gracias por tus palabras y por ponerte el hastag y por compartirlo. Es poco, pero poco a poco sumará mucho. Muchos lo hemos padecido pero espero que cada vez seamos menos.

      PD: ¡Ponte a dibujar!

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